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26 de diciembre de 2007

Bésame bésame muuuuuucho

Para mí los besos son muestras de cariño, de amor, de sentimientos hacia una persona. Ese sentimiento puede ser por un familiar, un amigo, una pareja... Evidentemente no contemplo ahí los besos protocolarios, o sea, los que hacemos cuando nos presentan a alguien o nos encontramos a alguien por la calle o en cualquier sitio. Yo no soy fría pero reconozco que lo parezco: no soy muy dada a los besuqueos, a los abrazos, a los mimitos especialmente en público. A veces reconozco que he llegado a reprimirme para no parecer o no resultar cansina y es quizás eso lo que me hace parecer más fría. A mí me encantan los besos, los abrazos, los mimitos, pero no tengo siempre tan claro que la otra persona los quiera.
Para mí, pues, dar un beso es decirle a la otra persona que es especial para mí, que le quiero (de manera más o menos puritana). Y eso no puedo fingirlo, no me sale. Soy incapaz de darle un beso a una persona que me ha traicionado, a una persona que me ha hecho daño, a una persona que no quiero, a una persona que me provoca cierto repelús. Y no todo el mundo lo entiende, esto...
Hace tiempo estuve con una persona durante unos años. Realmente me he dado cuenta de que nunca estuve enamorada ni le quise como se debe de querer a una pareja, por eso llegó un momento en el que no me apetecía ni siquiera darle un beso y que cuando se acercaba a mí le rehuía. Puede sonar a fría, a despreciadora o a vete tú a saber qué, pero yo era incapaz de fingir un beso, creo que a eso se le llama sinceridad. Por eso decidí ser sincera con él pero aún más conmigo misma y romper la relación.
Estos días, con las comidas navideñas, me ha pasado algo parecido, pero con un familiar. Llevamos años sin hablarnos, no porque yo no quiera intentar tener una familia, porque me sabe mal ver que está toda dispersa, pero cuando vas dando oportunidades a una persona y te le pega una vez y otra y otra más... y cuando alguien te hace daño y además es de tu sangre... eso duele, duele mucho que gente que no es de tu familia te quiera más que gente de tu misma sangre, quizás por eso soy capaz de negar besos a este tipo de personas. A mí no me vale que me vengan estos días y me pongan una sonrisa mientras me dan un par de besitos de judas en la mejilla e intentan comprar mi simpatía con unos eurazos o unos regalitos. NO! El cariño y el amor no se compran, es lo bueno que tienen: ni el más rico del mundo puede comprar los sentimientos de otra persona. Aún así, yo soy educada y no me gusta montar numeritos así que dejo que me besen en la mejilla, pero que no esperen nada de mí. No, ya no. Ni que sea Navidad. Los principios se tienen todo el año.

20 de diciembre de 2007

Feliz falsedad

Otra vez llega la navidad, la gente emana felicidad,
todos sonríen sin parar,
¿a quién pretenden engañar? si todo sigue igual...
Es navidad en Jerusalén, y en navidad matan también.
Jesusito ya va a nacer, que te pille un palestino
¡cacho mamón! y que te cuelgue de un pino.
El gran negocio va a comenzar, los precios por las nubes están
todos como locos a comprar, todo sea porque es navidad
y hay que aparentar, ¡anda ya!
Turrón, un pavo y champán, eso no nos puede faltar
aunque mañana no haya para comer, todo sea porque es navidad
y hay que aparentar. ¡Aparentar!
Los pobres niños son machacados por la televisión,
por miles de anuncios (de juguetes), en los que el niño
sólo tiene que apretar un botón, y para nada cuenta su imaginación.
Por eso y más ¡me cago en la navidad! puta navidad
¡me cago en la puta navidad!
Millones de abetos cortaos, por una estúpida tradición,
que luego acabaran tirados, en la basura, en cualquier lado,
luces por toda la ciudad, para intentarla disfrazar,
anuncios de paz y hermandad, que después ya de nada valdrán.
Me da asco la nochevieja, todos puestos hasta el gorro,
desahogan su frustración, hoy todo esta permitido:
le meto mano a esta chica y a éste le meto un sopapo,
¡que divertido soy!
Por eso y más ¡me cago en la navidad!
Puta navidad ¡me cago en la puta navidad!
Por eso y muchas cosas más me cago en la puta navidad!
De verdad que asco me da tanta hipocresía, tanta falsedad,
venga idiotas a comprar, el consumo es el espíritu de la navidad.
¡Os vamos a sacar hasta la médula espinal!
¡Feliz falsedad... amiguitos!
(SA, Feliz falsedad)
Bueno, creo que esta letra de SA dice mucho más de lo que pueda yo decir. No me gustan las navidades y cada vez me gustan menos: se tiene que ser bueno, generoso, feliz, gastar mogollón, comprar marisco carísimo, hacer el papelón a la gente, ser más educado que de costumbre, desear feliz año a quin mandarías a la mierda...
Lo tengo muy claro: cada vez me gusta menos la navidad, quizás porque puedo relacionar con ella más cosas negativas que positivas. Mi familia no suele reunirse al completo (la que podría liarse), he tenido que pasar navidades sola, con familiares en el hospital, con el cinturón un poco apretado, llorando por corazones rotos, por sueños rotos, por gente que se ha ido... No quiero fingir sentir lo que no siento.
Aún así entiendo que haya gente que le encanten estas fechas porque tiene una familia más o menos unida, porque hay peques en la casa, porque... en fin por sus porqués.
Yo os deseo que paseis no sólo unas felices navidades sino también un feliz año entero; no sólo que seais buenos ahora sino que lo seáis todo el año; no sólo que ayudéis a los necesitados ahora sino todo el año... Os deseo que seais cada día mejores personas.

Este es mi sueño: Que haya más y mejores buenas personas en el mundo, que haya menos hambre, menos guerras, menos violencia, menos hipocresía; que haya más igualdad, más amor, más compañerismo, más solidaridad... más felicidad.