Buenooooo, que raro esto de escribir 2008. La verdad que cada año cuando toca hacer este cambio se me hace raro, mu raro, hasta que me acostumbro y... vaya, ya toca cambiar de año otra vez.
Ayer celebré el fin de año y la entrada al nuevo año rodeada de algunas de las personas que ahora mismo son más importantes para mí. No estaban todas pero sí me llevo bien con todas las que estaban (cosa que no pasa entre algunas de esas personas). La verdad que estuvo muy bien: cena de rechupete, vino, más vino y más vino, las 12 uvas (¡síiiiiii me las terminé!), cava, copa y puro... y a continuación baile y cubatas hasta bien entrada la mañana. La verdad que hay gente que se sorprende viéndome porque tengo más energía que las pilas Duracell. Y que conste que no me dopo. Sólo le arreo al cubata y a la nicotina y venga a bailar y bailar...
Y entre baile y baile... pues mensajitos de móbil por aquí, fotos por allí (miedo me da verlas...), agarraditos por allá... y para no variar: ¡primera cagada del año! Es que no se puede beber... porque claro, sale el mimosín que llevamos dentro. Y bueno, mira, que unos besines no hacen daño... hasta que ves que el otro aspira a más. Y yo... pues yo no creo que esté preparada para confiar en un chico, no creo que esté preparada para empezar nada, no creo que esté preparada para intentar algo con alguien con quien me paso el día de piques. Aunque no niego que hay cierta atracción, pero no, no quiero nada más. Sé que quizás me equivoque, como dice él, pero no puedo.
Y encima tengo a la mosca cojonera del Caradura que ha vuelto al mundo (éste aparece y desaparece en función de su interés). Pues no sé que espera de mí, yo ya más nada doy. Tuvo su oportunidad, pero optó por jugar a un juego que no me iba... Ahora paga las consecuencias. Y que las pague solo. Yo ya tengo muy clarito hasta donde llego.
¡Viva el 2008! Y viva la fuerza que he reunido en 2007. No, si será verdad eso de: no hay mal que por bien no venga...
PS: Estoy molida, necesito dormir, dormir y dormir


Es ahora cuando veo que me estoy volviendo fuerte, que mi corazón ya no quiere sufrir más por culpa de niñatos en cuerpos de hombres.
